martes, 29 de abril de 2008

Elevadísimas Concentraciones de Aminoácidos en Dos Meteoritos


Según un nuevo estudio, la "sopa" orgánica que sembró la vida en la Tierra puede que recibiese la generosa ayuda del espacio exterior. Unos científicos del Instituto Carnegie han descubierto, en dos meteoritos, concentraciones de aminoácidos que son diez veces más elevadas que las previamente medidas en otros meteoritos similares. Esto sugiere que en sus comienzos el sistema solar era mucho más rico en los "ladrillos" orgánicos de la vida que lo estimado por los científicos, y que la caída en la Tierra de material de esa clase procedente del espacio pudo haber enriquecido el caldo primigenio terrestre.

El estudio ha sido realizado por Marilyn Fogel, del Laboratorio Geofísico del Instituto Carnegie, y Conel Alexander, del Departamento de Magnetismo Terrestre de la misma institución, junto con Zita Martins del Imperial College de Londres, y dos colegas suyos.

Los aminoácidos son moléculas orgánicas que forman la base de las proteínas a partir de las cuales se construyen muchas de las estructuras y se producen muchas de las reacciones químicas dentro de las células vivas. Se cree que la producción de las proteínas constituye uno de los primeros pasos en el surgimiento de la vida. Los científicos han determinado que los aminoácidos pudieron haberse formado en algunos ambientes de la Tierra en sus inicios, pero la presencia de estos compuestos en ciertos meteoritos ha llevado a muchos investigadores a mirar al espacio como una fuente probable.

Los meteoritos empleados para el estudio fueron recolectados en la Antártida en 1992 y 1995, y almacenados en la colección de meteoritos del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas. La Antártida es la tierra más rica del mundo para la caza de meteoritos, los cuales a menudo aparecen concentrados de forma natural en las regiones denominadas de hielos azules, quedando preservados a bajas temperaturas por el hielo.



Para el estudio de los aminoácidos, los investigadores tomaron pequeñas muestras de tres meteoritos de un raro tipo, el de las condritas CR, que se estima que contienen los materiales orgánicos más antiguos y primitivos encontrados en los meteoritos. Las condritas CR datan de la época de la formación del sistema solar.

El análisis reveló que mientras una muestra presentaba una abundancia relativamente baja de aminoácidos, las de los otros dos meteoritos tenían las concentraciones más altas vistas hasta el momento en los meteoritos primitivos: 180 y 249 ppm (partes por millón). Otros meteoritos primitivos que han sido estudiados, tienen, por regla general, concentraciones de aminoácidos de 15 ppm o menos. Dado que las moléculas orgánicas de fuentes extraterrestres tienen proporciones de isótopos de carbono diferentes de las moléculas orgánicas provenientes de fuentes biológicas de nuestro planeta, los investigadores fueron capaces de descartar la contaminación biológica terrestre como un factor en los resultados del estudio.

Los aminoácidos de los meteoritos probablemente se formaron dentro de objetos mayores, antes que resultasen fragmentados por el impacto contra otro cuerpo. Luego, algunos de esos trozos pudieron haber caído sobre la Tierra y otros planetas de tipo terrestre. Es probable que estos mismos precursores hayan estado presentes en otros cuerpos primigenios, como los cometas, que también han estado rociando la Tierra desde sus inicios con materiales extraterrestres.

sábado, 26 de abril de 2008

Explosiones de Agujeros Negros Primigenios Podrían Delatar la Existencia de una Quinta Dimensión


Hasta donde sabemos actualmente, el universo está formado por las tres dimensiones del espacio y una del tiempo, pero unos investigadores del Departamento de Física y del departamento de Ingeniería Electrónica y Computación del Tecnológico de Virginia están analizando la posibilidad de la existencia de una dimensión extras.La idea que están explorando es que el universo tiene una dimensión imperceptiblemente pequeña (de alrededor de una milmillonésima de un nanómetro) además de las cuatro que conocemos actualmente. Esta dimensión extra estaría enrollada sobre sí misma, como un ovillo, en un estado similar al del universo completo en el momento del Big Bang.El grupo está buscando pequeños agujeros negros primigenios. En teoría, cuando un agujero de esta clase explota, puede producir un pulso de radio detectable aquí en la Tierra. Estos agujeros negros se llaman primigenios porque se crearon una fracción de segundo después del principio del Universo.Se cree que los agujeros negros se evaporan con el tiempo, perdiendo masa y "encogiéndose" por consiguiente. Un agujero negro más grande que la dimensión extra se enrollaría como una gruesa cinta de goma alrededor de una manguera. Cuando un agujero negro se encogiera hasta al tamaño de la dimensión extra, se volvería tan fino que se rompería, produciendo una explosión.
La explosión podría generar un pulso de radio. El grupo del Tecnológico de Virginia está preparando un radiotelescopio para explorar el espacio en busca de estos pulsos de radio producidos por explosiones hasta a 300 años-luz de distancia. Estos investigadores ya tienen un telescopio similar en el sudoeste de Carolina del Norte, con el que se ha trabajado en la búsqueda de tales pulsos de radio durante varios meses.El establecimiento del segundo radiotelescopio ayudaría a que ambos se validasen entre sí. Si un pulso es detectado por ambos instrumentos aproximadamente al mismo tiempo, ésta sería una buena indicación de que los investigadores han encontrado algo real y no un pulso producido por alguna interferencia de origen humano.El equipo de investigación del Tecnológico de Virginia planea continuar la búsqueda durante por lo menos cinco años. En el proyecto participan: John Simonetti, Michael Kavic, Sean Cutchin, Steven Ellingson, Cameron Patterson, Brian Martin, Kshitija Deshpande, y Mahmud Harun.

miércoles, 23 de abril de 2008

La Domesticación del Burro Pudo Llevar Más Tiempo de lo Creído


Un grupo internacional de investigadores ha descubierto evidencias sobre los inicios del uso del burro como medio de transporte, incluyendo las primeras fases de la domesticación de este animal, lo cual sugiere que este último proceso pudo ser más lento y menos lineal de lo que se había creído.Basándose en la observación meticulosa de 10 esqueletos de burros procedentes de 3 tumbas dedicadas a los burros en el complejo funerario de uno de los primeros faraones en Abidos, Egipto, dirigida por Fiona Marshall, profesora de antropología en Artes y Ciencias de la Universidad Washington en San Luis, y por Stine Rossel de la Universidad de Copenhague, el equipo de investigación ha descubierto que los burros estaban en una fase inicial de domesticación hace unos 5.000 años. Parecían animales salvajes, pero el desgaste de sus articulaciones mostraba que se les había utilizado como animales de carga."La investigación genética ha sugerido que el burro tiene orígenes africanos", explica Marshall. "Pero definir el tiempo y el lugar exactos de la domesticación es difícil, pues las señales del inicio de la domesticación no se muestran con facilidad. Los resultados de nuestro estudio muestran que los rastros de la manipulación humana podrían indicar que la domesticación precedió a los cambios óseos e incluso a los genéticos".
La domesticación del burro a partir del asno salvaje africano fue un punto crucial en la historia humana. Transformó los sistemas de transporte antiguos en África y Asia y la organización de las primeras ciudades.El equipo de investigación examinó los esqueletos de 5.000 años de antigüedad de Abidos junto con los de 53 burros modernos y asnos salvajes africanos. El análisis demostró que ciertos huesos de los burros de Abidos eran, en términos generales, de proporciones similares a las del asno salvaje, aunque las medidas individuales variaban.Todos los esqueletos de Abidos presentan un nivel de desgaste y otras patologías en sus huesos propias del transporte de carga. Las similitudes morfológicas con el asno salvaje muestran que a pesar de su uso como bestias de carga, los burros atravesaban aún por un cambio fenotípico considerable durante aquellos tiempos en Egipto. Este patrón se corresponde con las conclusiones de estudios recientes sobre otros animales domésticos, lo cual sugiere que el proceso de domesticación es más complicado y más lento de lo que se pensaba con anterioridad.

viernes, 18 de abril de 2008

Los Humanos Tenemos una Habilidad Innata Para Detectar Serpientes


Los adultos y los niños de muy corta edad tienen al parecer una habilidad innata para descubrir rápidamente la presencia de una serpiente de entre diversos objetos y criaturas no amenazantes como una oruga, una flor o un sapo, según un nuevo estudio conducido por psicólogas de la Universidad de Virginia.
"Nuestro hallazgo se corresponde con la teoría evolutiva de que los humanos tenemos una predisposición a identificar con rapidez a una serpiente", explica la investigadora Vanessa LoBue. "A lo largo del curso de la evolución, aquellos humanos que visualmente podían descubrir con rapidez la presencia de serpientes eran capaces de sobrevivir y reproducirse; debido a eso transmitieron esta capacidad a sus descendientes y acabó formando parte del acervo genético humano".
LoBue y su colega Judy DeLoache mostraron en una pantalla táctil fotografías de serpientes y de elementos varios de la flora y la fauna a niños de tres años de edad y a adultos, para ver cuán rápidamente podían distinguir la o las serpientes de las otras criaturas u objetos naturales. Comprobaron que tanto los niños como los adultos eran muy buenos identificando casi de inmediato una serpiente de entre otras imágenes no amenazantes, pero claramente no tan buenos para encontrar una imagen no amenazante de entre varias fotografías de serpientes.
"A diferencia de los adultos, los niños de tres años de edad no tienen mucha experiencia con las serpientes, particularmente experiencias negativas, pero pueden descubrir las serpientes muy rápido, mucho más deprisa que cuando tratan de descubrir objetos no amenazantes", señala LoBue.
Ella y DeLoache también encontraron que los niños y los adultos que no temen a las serpientes son tan buenos para identificarlas rápidamente como los que las temen. Parece pues tratarse de una habilidad humana universal e innata para detectar serpientes visualmente, exista o no el factor miedo basado en un prejuicio aprendido o por una experiencia negativa directa.
Las dos investigadoras enfatizan que su estudio no demuestra un miedo innato a las serpientes, sólo que los humanos, incluyendo a los niños pequeños, parecemos tener una habilidad innata para identificar con rapidez una serpiente de entre otros elementos. Uno de sus estudios anteriores indicó que los humanos también tenemos una gran habilidad para identificar a las arañas de entre la flora y la fauna no amenazantes. LoBue ha demostrado asimismo que los humanos somos muy buenos en la detección inmediata de amenazas de muchos tipos, incluyendo las expresiones faciales agresivas.

miércoles, 16 de abril de 2008

Primeros Pasos Para Averiguar Como una Enzima Repara el ADN

Unas enzimas llamadas helicasas desempeñan un papel clave en la salud humana. Actúan como componentes críticos de muchas maquinarias moleculares que orquestan la reparación del ADN en la célula. Múltiples enfermedades, incluyendo el cáncer y el envejecimiento, se asocian con funcionamientos defectuosos de estas enzimas. El laboratorio de Maria Spies, profesora de bioquímica de la Universidad de Illinois, ha comenzado a desvelar detalles críticos sobre una de estas enzimas, llamada Rad3.
Las helicasas constituyen una categoría especial de motores moleculares que modifican al ADN (el componente fundamental de genes y cromosomas). Logran hacer esto moviéndose a lo largo de las hebras de ADN, casi de la misma manera en que los automóviles avanzan por las carreteras, usando la molécula de ATP como fuente de combustible. Su función ayuda a permitir la replicación y reparación de las hebras.
El ADN es una molécula frágil que sufre cambios dramáticos cuando se expone a la radiación, la luz ultravioleta, agentes químicos tóxicos, o subproductos de procesos celulares normales. Los daños del ADN, si no son reparados a tiempo, pueden conducir a mutaciones, cáncer, o muerte celular. Muchas helicasas de la familia de la Rad3 resultan piezas clave en la sofisticada maquinaria de la célula para prevenir y reparar tales daños.
Los investigadores estudiaron la versión de la Rad3 en las arqueas. Éstas son microorganismos cuyos sistemas de reparación de ADN están estrechamente relacionados con los de las células humanas.
La versión que de la enzima Rad3 poseen las arqueas es una representante muy buena de una familia única de helicasas de reparación de ADN estructuralmente relacionadas, donde todas poseen el mismo centro motor y comparten un importante rasgo estructural.
Trabajar con arqueas tiene la ventaja de permitir que los investigadores aumenten la cantidad disponible de proteína y también la de hacer posible una manipulación genética fácil.

domingo, 13 de abril de 2008

El Andar Bípedo Comenzó Hace Seis Millones de Años

Una comparación de la forma del más completo fémur fosilizado de uno de los más antiguos homínidos o prehumanos conocidos, con los fémures de monos y humanos del presente y con otros fósiles, indica que la más temprana forma de bipedación surgió hace al menos seis millones de años.

Según William Jungers, de la Universidad de Stony Brook, y Brian Richmond, de la Universidad George Washington, su hallazgo indica que el fósil pertenece a ancestros muy arcaicos del Ser Humano, y que andar erguidos sobre dos piernas es una de las primeras características humanas que aparecen en nuestro linaje, justo después de la bifurcación entre los linajes del Hombre y del Chimpancé.

Este estudio es el primer análisis cuantitativo meticuloso del fósil de Orrorin tugenensis descubierto en Kenia en el año 2000 por un equipo francés de investigación. El fósil en cuestión es un fragmento bastante significativo de fémur.

Jungers y Richmond completaron un análisis de la forma del fémur, correspondiente a un adulto joven de O. tugenensis, cuyos resultados les permitieron dar con las pautas del andar bípedo de este polémico homínido. El análisis incluyó una amplia y diversa muestra de monos, otros homínidos tempranos, incluyendo al Australopithecus, y humanos modernos de todos los tamaños corporales.

Según los investigadores, este estudio aporta evidencias de que el linaje humano se bifurcó del tronco común de nuestros parientes evolutivos hace al menos seis millones de años, que compartimos ancestros con el Orrorin, y que nuestros antepasados ya caminaban sobre dos piernas en la época. Estas cuestiones no estaban claras antes del nuevo y detallado análisis.
El estudio confirma que seis millones de años atrás, ya había homínidos en África que eran similares a los posteriores australopitecinos en su anatomía y en su biomecánica locomotora.
El reto que ahora hay que afrontar es, según los investigadores, identificar qué fue lo que provocó el cambio desde esta antigua y exitosa adaptación a la marcha bípeda hasta nuestra propia forma de bipedación.

viernes, 11 de abril de 2008

Presencia en la Atmósfera de Bacterias que Contribuyen a la Lluvia

Brent Christner, profesor de ciencias biológicas en la Universidad Estatal de Louisiana, en colaboración con colegas en Montana y Francia, ha encontrado recientemente evidencias de la amplia distribución por la atmósfera de bacterias fabricantes de lluvia. Estas partículas biológicas podrían tener un peso importante en el ciclo de la precipitación, influyendo sobre el clima, la productividad agrícola e incluso el calentamiento global.

El equipo de Christner examinó la precipitación en diversas ubicaciones y ha demostrado que los núcleos de hielo más activos, un sustrato que permite la formación del hielo, son los de origen biológico. Esto es importante ya que se requiere la formación de hielo en las nubes para formar la nieve y la mayor parte de las lluvias. El polvo y las partículas de hollín pueden actuar como núcleos de hielo, pero los núcleos biológicos de hielo son capaces de catalizar el proceso de congelación a temperaturas mucho más cálidas.


Por ello, si están presentes en las nubes, estos núcleos biológicos pueden contribuir de manera importante a los procesos que activan la precipitación.El concepto de bacterias fabricantes de lluvia no es descabellado. Sembrar nubes con yoduro de plata o hielo seco se ha hecho desde hace más de 60 años. Muchas instalaciones turísticas para esquiar usan un preparado de bacterias nucleadoras de hielo, disponible comercialmente, para crear la nieve cuando la temperatura es de sólo unos pocos grados por debajo del punto de congelación.


"Mi colega David Sands de la Universidad Estatal de Montana propuso hace unos 25 años el concepto de bioprecipitación y pocos científicos le tomaron en serio, pero ya empiezan a acumularse las evidencias que apoyan esta idea", señala Christner.Sin embargo, lo que más complica esta investigación es que las bacterias más conocidas de esa clase son agentes patógenos de los vegetales. Estos patógenos, que son básicamente gérmenes, pueden causar daños a las plantas, trayendo como resultado devastadores efectos económicos en los rendimientos de las cosechas agrícolas.


"A menudo, en la labor de investigar patógenos bacterianos se tiende a pasar por alto otras fases de su ciclo de vida, debido a que el interés científico se concentra tan sólo en su papel para la salud de la planta o de animales", advierte Christner. "El transporte a través de la atmósfera es una estrategia de diseminación muy eficaz, por lo que la habilidad de un patógeno para contribuir a su propia precipitación desde la atmósfera sería ventajosa para encontrar nuevos organismos receptores".Es posible que la atmósfera represente una faceta del ciclo de infección, mediante el cual la bacteria infecta un vegetal, se multiplica, se disemina en forma de aerosoles en la atmósfera y por último es descargado en un nuevo receptor vegetal a través de la lluvia.


"El papel que desempeñan las partículas biológicas en los procesos atmosféricos ha sido pasado por alto durante mucho tiempo. Sin embargo, hemos encontrado núcleos biológicos de hielo en las muestras de precipitación tomadas en lugares que van desde la Antártida hasta Louisiana; o sea, son omnipresentes. Nuestros resultados constituyen un impulso para que los científicos atmosféricos empiecen a pensar en el papel que estas partículas desempeñan en la precipitación", explica Christner.


Este nuevo estudio es sin duda multidisciplinario, uniendo especialidades tan variadas como la microbiología y la meteorología. Abre una nueva vía de investigación y demuestra claramente que apenas estamos empezando a conocer el alcance de la intrincada interacción entre el clima del planeta y la biosfera.

lunes, 7 de abril de 2008

Con el Calentamiento Global, Aumentará la Presión de los Insectos Sobre los Vegetales



Hace más de 55 millones de años, la Tierra experimentó un salto abrupto en los niveles de dióxido de carbono globales que elevaron las temperaturas por todo el mundo. Ahora, unos investigadores que estudian las plantas de esa época han descubierto que las temperaturas crecientes pudieron haber potenciado la actividad de forrajeo de los insectos sobre los vegetales. Los investigadores creen que a medida que las temperaturas modernas continúen subiendo, la Tierra actual podría ver también un aumento en los daños perpetrados contra los cultivos y en la devastación sufrida por los bosques, como consecuencia de la acción de los insectos.


Los autores del estudio son de la Universidad Estatal de Pensilvania, el Instituto Smithsoniano, la Universidad de Maryland, la Universidad de California en Santa Barbara, y la Universidad Wesleyana.La autora principal, Ellen Currano, de la Universidad Estatal de Pensilvania y del Instituto Smithsoniano, recolectó los fósiles del estudio en los páramos de Wyoming, recogiendo más de 5.000 hojas fósiles de cinco sitios que representan zonas de tiempo antes, durante y después del período de aproximadamente 100.000 años de temperaturas elevadas conocido como el Máximo Termal del Paleoceno-Eoceno (PETM, por sus siglas en inglés).Los investigadores encontraron que los vegetales del período PETM fueron dañados de un modo mucho más notable que las plantas fósiles de antes y después de ese período.

Las plantas del PETM, mayormente legumbres (la familia que actualmente incluye alubias y guisantes, entre otras), muestran daños más frecuentes, más variados y de un carácter más destructivo que los exhibidos por las plantas de los períodos de tiempo geológicos inmediatamente anteriores y posteriores.Para descartar las otras causas plausibles de ese nivel de daños tan elevado, los investigadores estudiaron si las plantas analizadas tenían rasgos importantes que las hicieran más sabrosas para el gusto de los insectos. Sin embargo, después de usar técnicas analíticas establecidas para medir las estructuras de varias hojas en todos los especímenes, los investigadores concluyeron que las plantas del PETM no parecen variar estructuralmente respecto a las plantas cuyos restos se hallan en las capas pétreas por encima y por debajo de la que corresponde al pico de temperatura.
Los investigadores también revisaron si las especies de insectos que se alimentaban de estas hojas cambiaron en ese período de tiempo. El análisis mostró que lo que cambió fue el número de especies de insectos altamente especializados en el tipo de vegetales que ellos consumían, y la variedad de maneras en que comían la materia vegetal; resultaron ser mucho más abundantes en el PETM.Los investigadores quisieron ver si el aumento en el nivel de daños provocado por insectos durante el PETM se debía a que las hojas eran menos duras. No se encontró ninguna evidencia que respalde esto. Los científicos creen que la causa de esta mayor presión de los insectos sobre los vegetales está en el calentamiento, que permitió a las especies de insectos tropicales emigrar el norte, particularmente a aquellas que se alimentan de una manera muy específica.Los biólogos ya son conscientes de que los insectos de los trópicos consumen más plantas y que el ascenso de las temperaturas está causando que los organismos amplíen sus zonas de distribución. Además, otras investigaciones han mostrado que las plantas que crecen bajo concentraciones más altas de dióxido de carbono (CO2) son menos nutritivas, por lo que los insectos deben comer más tejido vegetal para conseguir el mismo sustento. Estos estudios anteriores están en sintonía con los resultados recientes sobre el PETM.Como las cadenas alimenticias que involucran insectos herbívoros afectan a unas tres cuartas partes de los organismos de la Tierra, los investigadores creen que el aumento actual de la temperatura podría tener un profundo impacto en los ecosistemas del presente, y potencialmente en las cosechas, si se cumple en los insectos actuales el mismo comportamiento que se dio en los antiguos.

viernes, 4 de abril de 2008

Primer Borrador de la Secuencia del Genoma del Maíz

Un equipo de científicos dirigidos desde la Universidad de Washington en San Luis ha comenzado a desvelar los secretos genéticos del maíz, un cultivo de importancia vital para la agricultura en EE.UU. y en otros países. Los investigadores han completado un borrador del genoma del maíz, un logro que podrá acelerar los esfuerzos por desarrollar mejores variedades de cultivos para cubrir las demandas siempre crecientes de alimentos tanto para humanos como para el ganado, y muchos otros productos derivados.
Este primer borrador de la secuencia del genoma representa el primer vistazo al "plano de construcción" de la planta del maíz. Ahora, los científicos serán capaces de trabajar con su genoma de una manera más segura y eficiente, para encontrar modos de mejorar el rendimiento de la planta y la resistencia de los cultivares tanto frente a la sequía como frente a las enfermedades.
Este proyecto, iniciado en el 2005, fue subvencionado con 29,5 millones de dólares por tres organismos estadounidenses: la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés), el Departamento de Agricultura y el Departamento de Energía.
Estados Unidos es el mayor productor de maíz del mundo, con un 44 por ciento del total global.
El equipo que trabaja en esta labor, y que incluye científicos de la Universidad de Arizona en Tucson, del Laboratorio de Cold Spring Harbor en Nueva York, y de la Universidad Estatal de Iowa, ya ha puesto la información de la secuencia a disposición de los científicos de todo el mundo, depositándola en el GenBank (Banco de Genes), una base de datos online pública de ADN. Los datos genéticos también son accesibles en:
El borrador cubre cerca del 95 por ciento del genoma del maíz, y los científicos pasarán el año que queda del plazo financiado refinando y finalizando la secuencia. Aunque aún faltan por llenar algunos huecos, el borrador de la secuencia genómica es muy útil. Casi toda la información está ya allí, y aunque los investigadores puedan hacer alguna que otra pequeña modificación a la secuencia, no esperan tener que hacer ningún cambio importante.
El grupo secuenció una variedad de maíz conocida como B73, desarrollada en Iowa hace varias décadas. Esta variedad se destaca por su alta productividad de granos, y ha sido empleada de manera extensa tanto para cultivos comerciales como para la investigación en laboratorios.
El genoma será una valiosa herramienta para los investigadores que intentan mejorar variedades de maíz y de otros cereales, entre ellos el arroz, el trigo y la cebada.
El maíz es el segundo cultivo, sólo detrás del arroz, en tener secuenciado su genoma, y los científicos serán capaces ahora de buscar similitudes y diferencias genéticas entre ambos cultivares.
El código genético del maíz consta de unos 2.000 millones de bases de ADN, las unidades químicas que se representan con las letras T, C, G y A, lo que hace a su genoma similar en tamaño al genoma humano, que posee 2.900 millones de bases de longitud. Comparativamente, el genoma del arroz es mucho menor, conteniendo alrededor de 430 millones de bases.
El maíz tiene entre 50.000 y 60.000 genes, prácticamente el doble que los humanos.

jueves, 3 de abril de 2008

Los Trastornos Cerebrales de la Cocaína Van Más Allá del Sistema de la Dopamina


Muchos estudios sobre la adicción a la cocaína, e intentos para combatirla, se han centrado en los transportadores de dopamina, proteínas que reabsorben la señal química de "recompensa" del cerebro. Ya que la cocaína bloquea a estos transportadores, la señal de placer perdura. Sin embargo, un reciente estudio conducido en el Laboratorio Nacional de Brookhaven sugiere que las alteraciones provocadas por la cocaína abarcan más que el sistema de la dopamina.

Tal como destaca el neurocientífico Panayotis Thanos, quien encabezó la investigación, esa conclusión es obvia, por el hecho de que en los experimentos esta droga tuvo efectos significativos sobre el metabolismo cerebral incluso en ratones que carecen del gen para los transportadores de dopamina.

El descubrimiento puede allanar el camino para desarrollar nuevos métodos destinados al tratamiento de la adicción.Los científicos utilizaron tomografía por emisión de positrones, o PET, para medir el metabolismo cerebral de ratones deficientes en el trasportador de dopamina, y en hermanos suyos normales. En esta técnica, los científicos administraron glucosa (el principal combustible del cerebro) marcada radiactivamente, y usaron el escáner PET para rastrear su concentración en diversas regiones del cerebro. Examinaron a los ratones antes y después de la administración de cocaína, y compararon los resultados con los obtenidos en ratones tratados con solución salina en lugar de la droga.
Después de la administración de cocaína, el metabolismo cerebral experimentó una reducción en ambos grupos de ratones, aunque más significativamente en los normales.La reducción se observó en muchas regiones del cerebro, probablemente porque la cocaína bloqueó a los transportadores de dopamina. Sin embargo, también se observó una reducción del metabolismo en la región del tálamo en ratones con deficiencia del transportador. Este efecto posiblemente se debe al efecto de la cocaína sobre otros sistemas de neurotransmisores, como el de la serotonina, o el de la norepinefrina.En resumen, los trastornos que sobre la actividad cerebral causa la cocaína se deben, en su mayor parte, a su acción sobre la dopamina, pero también, aunque en menor grado, por su efecto sobre la norepinefrina o la serotonina.Este hallazgo permitirá profundizar más en el conocimiento del mecanismo de adicción a la cocaína.

miércoles, 2 de abril de 2008

Japón y China ampliarán sus famosas misiones lunare


Los responsables de las misiones lunares japonesa y china informaron que sus respectivos orbitadores, que actualmente están en la mitad de sus duraciones nominales de un año, se han comportado sin ningún fallo y que probablemente se ampliarán.

En las presentaciones que realizaron el 26 de Marzo en la conferencia de la Federación Astronáutica Internacional (International Astronautical Federation), los responsables de los programas de la sonda japonesa Kaguya y de la sonda china Chang’e-1 afirmaron que sus programas están cumpliendo sus objetivos científicos y sus tareas de localización de posibles lugares de posibles aterrizadores para mediados de la próxima década.

Susumu Sasaki, científico del proyecto Kaguya de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (Japan Aerospace Exploration Agency, JAXA), dijo que tanto el satélite principal como los otros dos más pequeños inyectados en órbita lunar, uno de repetidor de comunicaciones y otro para realizar mediciones del campo gravitatorio, han funcionado sin el menor contratiempo.


La sonda Kaguya y sus dos satélites compañeros, lanzados en septiembre a bordo de un cohete japonés H-2A para una misión de un año, están a punto de ver ampliadas sus misiones por otros seis meses, dijo Sasaki. “El debate en estos momentos es sobre la superficie lunar, o dejarlo a una altitud de unos 100 km”, dijo.

El satélite Okina, repetidor de comunicaciones, tiene una órbita con un apoastro de 2400 km y un periastro de 100 km. El satélite Ouna, de medición del campo gravitatorio, está situado en una órbita circular de 100 km y con una inclinación de 90 grados, lo que le lleva, como ocurre con Kaguya, a sobrevolar los polos lunares. En el lanzamiento, Kaguya tenía un peso de alrededor de 3000 kg. Los dos satélites compañeros pesaban unos 50 kg cada uno.

El satélite Kaguya dispone de un sonar de radar, capaz de tomar imágenes hasta de 5000 metros debajo de la superficie lunar con una resolución de 100 metros. El satélite Okina se utiliza como repetidor de comunicaciones, para enviar a Tierra los resultados procedentes de Kaguya en los momentos en que la órbita de Kaguya le lleva a sobrevolar la parte oculta de la Luna.
La misión también incluye dos cámaras de alta definición que han devuelto imágenes de la superficie lunar de una limpieza y calidad cristalina.

Sasaki indicó que todos los datos científicos de Kaguya serán hechos públicos a finales de 2009 – un año después de que concluya su duración nominal de 12 meses – aún en el caso de las operaciones de Kaguya continúen en el 2009.

Sasaki comentó que el éxito de Kaguya ha dado un gran impulso a la idea de lanzar sobre el año 2015 uno o dos aterrizadores lunares, pero dejando claro que todavía no se ha asignado ningún presupuesto para ello.

La Administración Nacional China del Espacio (Chinese National Space Administration) está en una situación similar después del prematuro éxito de su satélite Chang’e-1, lanzado en octubre a bordo de un cohete chino Long March 3A. Los 2350 kg de peso de Chang’e-1, que orbita entre los 200 y 225 km de altitud sobre la superficie lunar, es el primer paso de un programa chino de exploración lunar de tres fases, que incluiría dos aterrizadores robóticos para mediados de la próxima década y una misión de retorno de muestras alrededor del año 2.020.

Hao Xifan, director del Centro chino del Programa de Exploraciones Lunares (Lunar Exploration Program Center), afirmó que la plataforma e instrumentos de la Chang’e-1 han funcionado sin el menor contratiempo. El satélite está diseñado para tomar imágenes en 3D de la superficie lunar y analizar su composición. Chang’e-1 está basado en la fiable plataforma china de comunicaciones DFH-3, diseñada también para la prueba de operaciones en espacio profundo.


La Agencia Europea del Espacio (ESA), que ha cooperado con China en otras misiones científicas, proporcionó a China información detallada sobre la posición y frecuencias de transmisión de su orbitador lunar Smart-1, para permitir a los responsables del programa lunar chino que pudieran probar sus estaciones de seguimiento en preparación para la misión Chang’e-1. Chang’e-1 utilizó la red Estrack para el seguimiento de satélites de la ESA, con estaciones en Australia y América del sur así como también en Europa. La ESA ha abierto negociaciones con China para una cooperación a largo plazo en la exploración lunar. Fuentes oficiales del gobierno chino han dicho en semanas recientes que el éxito de Chang’e-1 coloca a la nación en disposición para una misión con aterrizador lunar en el 2.013. Hao mencionó que este objetivo es factible en el periodo 2013-2015, pero que no se ha confirmado ninguna partida económica para una misión de este tipo.

martes, 1 de abril de 2008

Dos nuevos y raros sistemas estelares

Los astrónomos descubrieron un lejano sistema estelar que es tan inusual que parecía ser único en su tipo. Se trata de dos estrellas supergigantes amarillas eclipsantes. Y luego se dieron cuenta que había otro sistema así, mucho más cerca nuestro. Adicionalmente, se sugiere que estas estrellas serían las progenitoras de una nueva clase de supernova.En un paper publicado en una reciente edición de Astrophysical Journal Letters, astrónomos de la Universidad de Ohio sugieren que estos sistemas son los progenitores de un raro tipo de supernova.El equipo descubrió un sistema estelar a 13 millones de años luz, en la pequeña galaxia Holmberg IX que orbita a la gran galaxia M81. Estudiaron el sistema entre enero y octubre de 2007 con el Gran Telescopio Binocular (LBT) en Arizona.El sistema es inusual, ya que se trata de un sistema binario de supergigantes amarillas eclipsantes. Contiene dos muy brillantes y masivas estrellas amarillas que se orbitan muy cercanamente la una a la otra. De hecho, lo hacen tan cerca que comparten una gran cantidad de material por lo que la forma del sistema parece un maní.En un repetitivo ciclo, una estrella se mueve frente a la otra, lo que bloquea nuestra visión de una de las estrellas, eclipsándola. Las dos estrellas parecen ser casi idénticas, cada una con entre 15 y 20 veces la masa de nuestro Sol.José Prieto, de Ohio y autor del paper, analizó el nuevo sistema como parte de su disertación de doctorado. En su investigación, rastreó los registros para determinar si su grupo había encontrado un sistema así por primera vez. Para su sorpresa, descubrió otro mucho más cercano, a 230.000 años luz de distancia en la Pequeña Nube de Magallanes que orbita a nuestra Vía Láctea.Ese otro sistema había sido descubierto en los años '80 pero había sido mal identificado. Cuando Prieto reexaminó los datos que los astrónomos grabaron en aquel momento, vio que que era similar al detectado fuera de M81. Las estrellas eran incluso de tamaño similar."No esperábamos encontrar uno de estos sistemas, menos dos", dice Kris Stanek, profesor de Ohio. "Nunca se espera esta clase de cosas. Pero pienso que muestra cuán flexible debes ser en astrofísica. Necesitamos el LBT de 8.4 metros para detectar la primera binaria, pero la segunda es tan brillante que podrías verla con binoculares en el patio de tu casa. Aunque, si no hubiéramos encontrado el primero, quizás nunca habríamos encontrado el segundo"."Esto muestra que todavía hay descubrimientos valiosos escondidos a plena vista. Debes tener los ojos bien abiertos y conectar los puntos".El hallazgo podría ayudar a resolver otro misterio. De todas las supernovas que han sido estudiadas con los años, dos han sido relacionadas con supergigantes amarillas.A lo largo de millones de años, una estrella muy masiva oscila entre ser una roja supergigante fría y una azul caliente. Pasan la mayoría de sus vidas en un extremo del espectro o en el otro, pero pasan muy poco tiempo en el medio, donde son clasificadas como amarillas. La mayoría de las estrellas terminan sus vidas en una supernova en el extremo rojo del ciclo; algunas en el azul. Pero ninguna lo hace durante la corta fase de transición entre medio.Al menos, es lo que piensan los astrónomos.Prieto, Stanek y sus colegas sospechan que los sistemas binarios amarillos como los que encontraron podrían ser los progenitores de esas raras supernovas."Cuando dos estrellas se orbitan muy cercanamente, comparten material y la evolución de una afecta a la otra. Es posible que dos supergigantes en un sistema así podrían evolucionar más lentamente y pasar más tiempo en la fase amarilla, lo suficiente para que una de ellas explote como una supergigante amarilla", explica Prieto.